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¿Está de moda emprender?

crear tu propia empresa es el sueño de todo emprendedor


Emprender está de moda, es la siguiente burbuja por explotar. Se ha creado una inmensa industria dedicada a crear emprendedores, la profesión del futuro.
Les enseñan a buscar subvenciones públicas, socios capitalistas, algo de contabilidad, gestión de equipos, inglés para los negocios... y mil materias más según pagues por un curso u otro.
El problema viene cuando la persona que ha terminado esos cursos se lanza al mundo empresarial y se da cuenta de que las subvenciones públicas nunca llegan, ni en la cantidad solicitada, ni en el plazo necesario. El problema viene cuando descubre que el inglés para los negocios no le sirve de nada en su comercio de barrio, en su peluquería, en su restaurante, en su casa rural... El problema viene cuando descubren que la contabilidad te la puede llevar un profesional que, además, te puede ir buscando todo tipo de subvenciones públicas y privadas...
El problema viene cuando un emprendedor por moda se enfrenta a la cruda realidad de los negocios de hoy en día, de siempre.

Emprendedor: ¿nace o se hace?

Una persona que se vea en la necesidad de emprender puede ser un gran emprendedor, al igual que una persona con inquietudes empresariales también puede ser un pésimo emprendedor.
Lo que les iguala a los dos tipos de emprendedores es tener clara su idea de negocio y un plan para poder llevarlo a la práctica. Después podremos buscar las diferencias por capitalización del negocio, conocimientos o experiencias previas... o lo que queramos. Pero una vez que una persona sabe qué quiere hacer y tiene clara la hora de ruta para intentar llegar hasta donde quiere llegar, lo demás son adornos, florituras y accesorios.

Para grandes industrias o empresas dedicadas a la fabricación de alguna cosa deberíamos hablar de otras muchas cosas pero como yo estoy especializado en el pequeño comercio, el autónomo y las benditas tiendas de barrio, es para ellos para quienes hablo, escribo y realizo las consultorías.
Un pequeño negocio puede siempre llegar a ser algo muy grande. Ejemplos de ello los tenemos en Mc´Donald, El Corte Inglés,  Telepizza y tantos otros.
Nacer pequeño no significa necesariamente vivir pequeño y morir pequeño. El tamaño del negocio lo impone el emprendedor que no quiere crecer por las razones que él estime oportunas.

Empieza en pequeño pensando a lo grande


Soy de la creencia de que cualquier tienda de barrio puede ser el germen de una gran multinacional. El ejemplo perfecto de ello es la vieja sastrería de la calle Preciados de Madrid, El Corte Inglés se llamaba. Pero también era tienda de barrio la cadena de peluquerías Stilo´s; Mc Donald era otro restaurante más dentro de un puerto pesquero...
Cuando ya tengas claro cuál es tu negocio, a qué quieres dedicar tu vida, lo primero que deberías hacer es investigar a otros que antes que tú han pensado lo mismo que tú. A no ser que inventes algo nuevo (tipo facebook, inicio de las redes sociales) siempre habrá otro emprendedor que lo intentó antes y de él deberías aprender grandes lecciones. Para bien y para mal.
En uno de mis artículos de mi blog hablo de los nuevos yacimientos de empleo ahí podéis ver una ingente cantidad de áreas de negocio donde los estudios de grandes y sesudos expertos dicen que hay negocio. Si os tomáis la molestia de leer el artículo podréis ver que hay negocios para gente académicamente muy preparada y con un buen riñón económico; y hay negocios para gente que no tiene dinero para empezar o los conocimientos técnicos. 
También en mi blog he estudiado la posibilidad de transformar lo de pasear perros en un modo de vida rentable. Para este negocio no hace falta ni dinero y títulos académicos. Hace falta amor por los animales y saber manejar a los perros, claro.

También tendrías que tener en cuenta que un estudio de mercado para saber dónde situar tu negocio puede ser lo que marque la diferencia entre un negocio con éxito o tu ruina. Unas veces puede ser interesante ser el primer negocio dedicado a lo tuyo en la zona; otras veces es mejor poner tu propio negocio justo en frente de tu competencia directa. Esas cosas hay que estudiarlas.

Ahora ya tienes montado tu negocio, ¿qué toca hacer ahora?


Pues conseguir tus primeros clientes y después fidelizarlos.
Para eso tener contactos siempre ha funcionado. Ahora, con esto de las redes sociales y el marketing digital la cosa es todavía más fácil aunque si no se hace bien es muy poco efectiva.
Pero las redes sociales deben ser un pilar fundamental de tu negocio. En el siglo XIX deberías aspirar a salir en los periódicos, como anunciante o como noticia. En el siglo XX aspirabas a unos minutos de televisión, aunque fueran el la televisión de tu barrio que hacía el cuñado de alguien.
En el siglo XXI debes tener presencia en las redes sociales que se amolden mejor a tu negocio.
No se trata de estar presente en todas. No conozco ningún despacho de abogados que tenga cuenta en pinterest, pero sí están presentes en linkedin y facebook.
En otro de mis artículos os hablo con más profundidad del tema del marketing digital y el pequeño comercio Y en mi último artículo os muestro el tremendo éxito de una pequeña ferretería de barrio en redes sociales usando sólo un teléfono móvil.
Los clientes deben ir a ti por tu buena fama, por tu profesionalidad, por la calidad de tu trabajo o la calidad de tus productos. Y la manera de darlos a conocer más barata que existe es tener una correcta presencia en redes sociales. Porque es sí, no es suficiente con estar presente en facebook, hay que hacer las cosas correctamente en facebook para que el resultado de ese buen hacer se transforme en clientes nuevos, clientes satisfechos y dinero en tu bolsillo.
Y voy terminando ya esta pequeña reflexión, que se está extendiendo mucho. Espero poder conseguir una mínima reflexión sobre este tema de emprender. Como moda será algo pasajero pero cuando estalle la burbuja nos salpicará a todos y hay que ir evitando sus efectos creando buenos y sólidos emprendedores que lo son por convicción, no por moda.

He dicho.

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